TERREMOTO EN EL PERÚ Y OPUS DEI
II Parte
Hay dos poderosas instituciones que tienen gran responsabilidad frente a este acontecimiento y que, al parecer, actúan veladamente según sus propios intereses: por un lado el Estado Peruano gobernado por el Partido Aprista con el Presidente Alan García y, por otro lado, la Iglesia Católica gobernada, hoy en día, por el Opus Dei con el Cardenal Juan Luis Cipriani.
Voy a centrar mi reflexión en las primeras 24 horas del terrible terremoto (de 7.9. grados de intensidad y 2 minutos de duración) sentido también en Lima, ciudad capital del Perú y en varios lugares del país. En los días siguientes del terremoto se hizo presente la gran solidaridad del pueblo peruano y de otros países.
Fue notable la labor de los medios de comunicación masiva (radio, televisión, prensa escrita) que nos informaron ininterrumpidamente, desde los primeros momentos y en la misma zona del epicentro, al Sur de Lima (aprox. 3 horas de viaje por carretera): Cañete, Chincha, Pisco e Ica. La ciudad de Pisco, en cuyo mar estuvo el epicentro, fue la más afectada (casi todas las casas e iglesias derrumbadas, el puente caído, muchos muertos y heridos...) y estuvo completamente incomunicada de los demás pueblos en las primeras horas.
Para colmo de desgracias, la comunicación telefónica (celulares y teléfono fijo) se interrumpió en las primeras horas del terremoto: el país estuvo incomunicado telefónicamente.
Las principales emisoras radiales, informativas del país: Cadena Peruana de Noticias (CPN) y Radioprogramas del Perú (RPP), nos informaban de la magnitud del desastre y que la mayor tragedia había sucedido en la ciudad de Pisco: casas e iglesias derrumbadas, muertos, heridos, familias desesperadas que buscaban a sus seres queridos, corte de energía eléctrica, sin agua, desesperación y pánico en la población: era de noche y estaban en plena oscuridad.
Responsabilidad de Estado en las primeras 24 horas del terremoto
Pasada unas tres horas de producido el sismo el Presidente de la República, Alan García, se dirigió a la Nación para informar a todo el país sobre lo ocurrido: “Afortunadamente no ha traído como consecuencia una catástrofe” “Gracias a Dios Todopoderoso no ha habido muchos muertos...” nos dijo el Presidente. Las emisoras radiales horas antes habían informado lo contrario y el presidente Alan García no se había enterado.
Al día siguiente el Presidente decía que el Estado había tomado medidas inmediatas: envió varios ministros a la zona del desastre para informar de la situación y que a las 9 de la mañana (día 16) había llegado el primer avión con la ayuda necesaria. En la tarde el mismo presidente García estuvo en la zona del desastre en un gesto solidario, pero los pobladores lo recibieron con gritos desesperados reclamando “agua, agua, queremos agua”.
El sábado 25 de agosto en Radioprograma del Perú (RPP) el señor Raúl Vargas entrevistó al Presidente García, en la misma ciudad de Pisco y a una pregunta el Presidente respondió que no había protagonismo como se le criticaba y que trabajaban por etapas, que la primera ya se había cumplido de manera inmediata, esto es “enterrar a los muertos y atender a los heridos”. Acaso ayuda inmediata no era también desenterrar a los seres vivos que estaban bajo los escombros y que con gritos escalofriantes clamaban auxilio u otros que se movían bajo tierra sin ser auxiliados, las imágenes las hemos visto por TV; los familiares y demás pobladores se sentían impotentes, removían lo que podían pero solos no lograron rescatarlos y estaban en plena oscuridad ¡qué desesperación y tristeza! ¿Dónde estaba la ayuda inmediata, de emergencia, por parte del Estado gobernado por el Presidente Alan García? ¿Cómo es que los medios de comunicación sí llegaron rápido, a penas se enteraron y con su valiosísima ayuda, a oscuras, alumbraban con sus equipos para el rescate de los enterrados?. También se hicieron presentes, inmediatamente, los bomberos voluntarios, la policía nacional y otras instituciones lugareñas, pero el gran ausente inmediato fue el Estado peruano con su “Defensa civil y militar” y qué decir de los miles y miles de pobladores: niños, adolescentes, jóvenes, adultos y ancianos, sanos o enfermos, que aterrorizados pernoctaron en las calles y parques, clamando ayuda desconsoladamente y con mucho pavor a las réplicas del terremoto.
A las 9 de la mañana del día siguiente llegó la primera ayuda estatal por avión. En las primeras 13 horas (noche y madrugada del terremoto) de terrible angustia ¿no pudieron salvarse más vidas?. Con oscuridad, sin agua, en la calle con el temor a las réplicas, con llantos y gritos desesperados ¿no se pudo acompañar y brindar los primeros auxilios? Acaso ¿no importa los traumas o trastornos psicológicos del momento y los posteriores?. Con la presencia inmediata del Estado, los pobladores hubieran sentido gran apoyo moral, solidario...
Lima no está muy lejos de la zona del desastre, si no que lo digan los veraneantes de las playas del Sur, aproximadamente 3 horas de viaje por carretera, por avión ni qué decir; si los medios de comunicación llegaron al toque ¿por qué no el Estado Peruano, gobernado por los apristas, por el Partido del Pueblo, según dicen, con el Presidente de la República Alan García?

Paul Vivanco dijo
Resulta muy triste el saber que hay criticas tan ácidas contra una institución como es el Opus Dei , que es una Prelatura de la IGLESIA CATOLICA , también es penoso saber que se critica al Primado del Perú sin fundamentos , y lo mas lamentable aun, son esos cometarios enquinos de¨¨ CATÓLICOS´¨¨. Esto simplemente devela la gran ignorancia que se tiene de la Iglesia y su doctrina; invito a que se instruyan en cuestiones de la Iglesia antes de cometer aberraciones y confundir
15 Octubre 2007 | 09:48 PM